martes, 12 de junio de 2012

Absoluto



Lo irreversible es
que no rondarás por mi espalda
ni reposará en mi falda tu cabeza.
No recorreré kilómetros
para fundirme en tu amor amarillo
en la estupenda eficacia
de tu sonrisa enorme recibiéndome a media cuadra
devolviéndome el arte,
la libertad,
la osadía.
Lo fatal es que en la finitud de esta vida
no me atreveré a conocer
la forma concluyente en la que podrías
borrar de un plumazo a todos mis amores.
No habrá un primer beso
ni me desnudarás en tu pequeño cuarto
empapelado de cuadros y de libros.
Lo contundente es que ya
no tendrás que esperar a que vuelva
a rescatarte de sitios que no son nuestros:
nos quedaran tan solo
los días grises de extrañarnos
en un café cualquiera,
uno de esos
en los que ya nadie fuma.

lunes, 19 de marzo de 2012

Cartas

.Despiadadamente eternos
sobre el carbón que late
sin transformarlos,
ni disolverlos,
los vestigios de tu pulso
existen aun
en los irrompibles papeles
que amparan tus palabras.

sábado, 3 de marzo de 2012

Voyeur

Todo ocurre,
pasa por delante,  me atraviesa,
y, sin sentirlo,
audaz espectadora de otras vidas,
veo como te vas esfumando
sin mí, que aquí estoy,
pero dormida.

viernes, 13 de enero de 2012

Cabo Polonio



Durante el transcurso de los perpetuos
momentos en que el río se imponía
ante nosotros
anduve a tientas buscando
entre nuevas y viejas letras orientales
las palabras que me hagan encontrarme,
sin saber que hasta tu bienvenida
estaría a oscuras como nunca,
porque tu presencia,
reciente y tan querida,
es para mi
un faro.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Tarde

Absorta ante tu presencia irreverente
que no me permite
despoblar la habitación
de un solo beso
ni responder a tu confesión escrupulosa
que yo también.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Deseo



Despojarme de todos los silencios
que me invaden en un arrebato
cuando en la proximidad solo puedo
perderme en el índigo que me enceguece,
y locuazmente idear las palabras
que me sellen en tu memoria de una vez por todas.

Conocer algo más que la prolongación de tu nombre
que vuela en mi mente acariciando el viento,
descifrarte sin adivinanzas
y no permanecer petrificada
ante la inmensa extensión
de la breve calle que nos separa.

lunes, 18 de julio de 2011

Así fue.

Ni azules calamidades sonoras,
ni significativos hechos.
No se volvió un caos cada cosa
que insalvablemente nos ataba,
ni se disolvió ante los eventos
tan puntillosamente planificados.

No existió un pánico extremo,
ni la inminencia del abandono
me llenó de imágenes el espejo.
Simplemente un día
(del que ni siquiera sé la fecha exacta)
me doliste menos
y menos,
y menos.

Sin que la brisa del olvido me despeine
y ande bañando todos los rincones
con su indolora esencia,
no hubo ni magia ni milagros.
Sencillamente un día
(que parecía idéntico a los otros)
caí en la cuenta de que el amor
se había evaporado.

lunes, 23 de mayo de 2011

Muda

Tal vez no tenga nada que decir.
De pronto ocurrió lo irrenunciable,
y el estrepitoso acantilado se extendió infalible
bajo mis pies descalzos.
En mi orilla se secaron las letras,
se enmudecieron las rimas asonantes
y la voluntad se esparció sobre la piel
para que las ganas de vos se acallaran.
Supe que nunca fui algo posible
ni figuré el amor ni la respuesta.
Acromática me trasladé sobre el recuerdo:
todo, todo, todo había sido mentira,
tendría que reinventarme y anestesiarme
para mirarte a los ojos sin que duela.
Las hojas siguen pintadas de blanco.
Me has arrebatado las palabras.

lunes, 4 de abril de 2011

No soy.



“Nunca creí que me abandonara
como se abandona lo que no se ama”
Alberto Cortez.

Y me fui desintegrando
como se desintegran las cosas que de pronto no existen,
dejando pedazos de mí por todos lados,
desovillándome en forma desprolija:
un poco por acá, donde pensé que estaba,
y un poco al lado tuyo, donde nunca estuve.
Me deshice en preguntas, una y otra vez,
y me rehíce en respuestas sádicas
para demostrar que no me habías vencido.
Me fui desarmando y conmigo
los nombres,
los lugares,
las fechas,
el amor tal vez…
Sí, también el amor,
aquel amor que nunca me tuviste.

jueves, 17 de febrero de 2011

Hasta mañana.

Dio la hora en todos los relojes
que al revés caminan encubriendo
la luna aterrizada en la vereda,
la casa anegada,
los temores disipados
y las manos que memorizan
los cuerpos que nunca hemos tocado.

lunes, 17 de enero de 2011

Morir.


Es tarde.
Detrás la ventana oculta
el sol que tropieza contra los ladrillos.
Yo, en aletargadas conjeturas me demoro
y repaso una vez más con la mirada
aquellas cosas que en realidad no veo.
El epicentro esta aquí,
donde el dolor atrofia los relojes,
donde la ciudad me es ajena y el desamor
se vuelve inconmensurable.
Es tarde.
Muta el astro mientras yo ruego
que el sueño llegue precipitándose
y ya nunca claree de nuevo.

sábado, 15 de enero de 2011

Laura


“ Y cómo siento que no estés aqui, acompañándome en la soledad,
si tu pudieras regresar a mi
los dos tendríamos con quien hablar”
Fernando Porta
Traspasándome,
en las historias inconclusas
de las que anoche me hablabas en sueños,
en las fotos inmutables
atesoradas entre cajones,
y  en cada letra del cuento que transcribiste
(el cuento aquel que nunca había leído)
en todo espacio mío,
en los espejos,
en el primer pensamiento del alba
y en los postreros susurros de vigilia…
Etérea, diáfana, inquieta,
mi amada Laura, omnipresente.

martes, 28 de diciembre de 2010

El otro

Sin mi
las caras más diversas te afloran
y veo tu cuerpo vacío
montando las escenas disparatadas
en las que sos el sonriente hombre infeliz
que no me ama
y apenas me conoce.

Adiós, perfecto desconocido,
hasta el momento próximo
en el que un beso mío te regrese
a tu ser verdadero.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Retorno.



Aquello que me cegaba
se disipa y se vuelve
tan transparente como el respiro
con el que me sitias.
Sincronizados, resplandecientes,
todos los colores del mundo
se amontonan.
Y te veo.

lunes, 18 de octubre de 2010

Todavía...

Todavía desconozco
el sabor puntual del beso infalible,
el contorno de tu espalda,
el bálsamo preciso de tu piel
y la estela que dejará en mi cama
cuando la transite por madrugadas.
Todavía ignoro
la sensación que me recorrerá
cuando espere con ansias
que toques el timbre de mi casa.
Todavía no sé
de qué forma sublime, rebelde,
me habrás de amar incansablemente,
cuando siembres en mí la convicción
de ser la última de mis pasiones.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Efeferre


Amo el ademán con el que te acercas,
la voz viril
con la que remontas mis sueños
para arrimarme nuevamente
a la creación que conjugas,
perfectamente,
en todos los tiempos.
Amo tu libertad y el modo musical
en el que vuelves tuyas mis cosas.
Amo el tiempo de amor,
extenso y renacido,
y la ternura sin par que me figuras
cuando tornas carmesíes
cada uno de mis atardeceres.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Nosotros

Cayendo irán desde la cúspide al suelo
y entre los cadáveres, con lujuria,
apoyarás tu cuerpo
sobre mi cuerpo.
Ésta es la manera en que nos gusta,
de esto se trata nuestro amor perverso.

domingo, 15 de agosto de 2010

.



El mar no basta.
Tampoco la negrura
de los sillones en los que te posas
cuando mi imagen recorre
con impunidad tu casa.

Conmigo se retira el equilibrio
y se destruyen
los biográficos recuerdos
que te unen a otros amores.


No bastan los remiendos
ni los intentos superfluos
de proscribir al arte
que implanté en tu subsistencia.

Conmigo cambia el paisaje,
se enfría la sangre que te aviva,
y no existirá quien pueda
arrancarme para siempre de tu vida.

viernes, 16 de julio de 2010

Cien

Desespero.
De pronto
tu nombre está escrito en las paredes,
se apodera de mis hojas
de mis inspiraciones
y todo son tus ojos
y el contorno indiferente que se dibuja
en la oscuridad que se acerca desde lejos.

De la ráfaga improvisada de mi ropa
sale el azul de tu ser
que se impregna a mi
como un castigo

jueves, 17 de junio de 2010

Un sueño


A Laura


 Antes de que todos los soles
exploten en el tapial desdibujado
de las pictóricas sensaciones que se descuelgan
para huir por los techos de las casas.


Antes de que grises remolinos
abrasen la tierra incandescente
y que las letras se desvanezcan
enmudeciendo las palabras trazadas.


En la vigilia de quién sabe
qué feroz o manso suceso
de los homónimos que se nos olvidan
y se vuelven, a su pesar, indoloros...
Volviste, eterna y surrealista,
para despejar el cielo de fantasmas.