martes, 12 de noviembre de 2013

El lobo

Me hago un bollito,
me escondo,
aguanto el aire
y con mis palmas extendidas
tapo mis ojos:
en este juego, él no me ve si yo no lo veo.
Solo se escucha el ruido de mis latidos.
Soy invisible.
Pasa sediento, caen las babas sobre la tierra
y yo me amucho,
me hago chiquita,
diminuta.
Que no me encuentre,
que no me vea,
que no me coma.

4 comentarios:

Jorge Curinao dijo...

Sólo el silencio restaura cada cosa en su lugar.

Un punk ignorante dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://cordurainsana.blogspot.com.ar/

Nos leemos, saludos.

Un punk ignorante dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://cordurainsana.blogspot.com.ar/

Nos leemos, saludos.

Mayte dijo...

El silencio cura la más cruda realidad.